Para la memoria familiar

Su historia merece sobrevivir.

Lo que vivieron, vieron, atravesaron — su forma de ver el mundo — es irremplazable. Una cápsula no es un obituario. Es su voz, preservada.

Pregunta posible

¿En qué momento de tu vida tuviste más miedo — y cómo lo superaste?

Pregunta posible

¿Cómo era el mundo cuando eras joven? ¿Qué te parece más extraño hoy?

Pregunta posible

¿Qué te gustaría que tus nietos — o bisnietos — supieran de ti?

Sella la cápsula para 10, 20 o 30 años. Se abrirá para miembros de la familia que quizás todavía no han nacido.

Empezar a grabar →

Otras ideas